Migración desde el punto de vista genético
La migración o flujo génico, ocurre cuando los individuos se trasladan de una población a otra y se cruzan con la segunda. El flujo génico no cambia las frecuencias alélicas de todas las especies, pero puede cambiar localmente cuando las frecuencias alélicas de los migrantes son diferentes a la de los individuos residentes.
Las frecuencias alélicas se pueden alterar entre unidades locales de una especie por medio de un intercambio de genes con otras unidades reproductivas. Este intercambio modifica efectivamente las frecuencias de los alelos cuando las poblaciones reproductivas se separan parcial o totalmente durante el tiempo suficientes para adquirir frecuencias notablemente distintas para los mismos alelos. Ciertas características físicas del medio ambiente como la presencia de ríos e islas representan modelos para cierto grado de aislamiento que precede a migraciones entre animales.
La significancia de las migraciones en la modificación de las frecuencias alélicas depende del grado de aislamiento de las poblaciones implicadas. La migración es una fuente de variación similar a la mutación en el sentido de que unos alelos pueden ser recurrentemente añadidos y suprimidos de una población, pero la migración puede ser mas efectiva en la modificación de la frecuencias alélicas.
Junto con la selección natural, la más rápida manera concebible en que se puede alterar las frecuencias de los genes es la introducción en la población de grupos de individuos genéticamente distintos. La migración tiende acentuar o atenuar los efectos de la selección natural substituyendo a genes eliminados por la misma.
Supongamos que una población de mariposas con una frecuencia qa para cierto alelo correspondiente al color blanco reciba cierta fracción m de sus miembros de la siguiente generación de una segunda población b, con una frecuencia qb para el mismo alelo
La frecuencia qa del alelo blanco en la población a se altera hacia la frecuencia del alelo en la parte no migrante de la población de a, multiplica la proporción de los individuos no migrantes (1 – m), sumándose la frecuencia del mismo alelo entre los inmigrantes qb multiplicándose esta por la proporción de individuos que son nuevos inmigrantes en la población (m).
Una población aislada en el mismo medio ambiente durante mucho tiempo se llego a especializar y alcanzo un estado de idoneidad optima. La llegada de migrantes puede hacer que se extinga la población, debido al rompimiento de esta idoneidad optima.
Para efectuar un significativo cambio evolutivo en las fracciones genéticas (cuya magnitud a menudo separa a las poblaciones), junto con un moderado coeficiente de migración (m). Este fenómeno se denomina flujo genético o presión migratoria. Se pueden distinguir dos categorías del mismo:
Flujo génico intrarespecifico entre dos poblaciones geográficamente separadas de la misma especie; y la hibridación interespecifica
El primero ocurre constantemente dentro de muchas especies animales y vegetales y constituye un importante factor determinante en los patrones de variación geográfica. La hibridación interespecifica ocurre cuando se rompen las barreras que normalmente aíslan a las especies.
En términos generales, este proceso es temporal o por lo menos cambia con rapidez en la naturalaza. Aunque es mucho menos frecuente que el flujo genético dentro de las especies, su efecto es mucho mayor debido al mayor numero de diferencias genéticas que por lo común separan a las especies .
Tags: flujo genetico, frecuencia de alelos, migraciones, movimiento de las poblaciones
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